miércoles, 27 de octubre de 2010

La crisis del siglo XXI

Una crisis...de valores

Hoy, como cada día desde hace algo mas de dos años el mundo despierta sumido en una profunda crisis; una crisis que algunos han tachado como la peor de los últimos tiempos. A la caída de grandes bancos se suma la perdida de millones de puestos de empleo a lo largo y ancho del mundo -principalmente del mundo desarrollado-. Sin embargo ¿es esta crisis tan fatal para todos? Yo creo que no... Mientras millones de familias luchan por llegar a fin de mes, los grandes bancos -los que de verdad cuentan- amasan fortunas con incrementos del 10% en sus beneficios. Mientras, el pueblo escucha cómo en la televisión le hablan día si y día también de una crisis que, aunque existente, es al menos discutible. ¿No es acaso algo lógico y natural que, al instigar el miedo y la incertidumbre en la sociedad esta reaccione de la manera prevista?, pues bien, la pregunta es no cuando empezó la crisis, sino cómo... Televisiones, radios, periódicos y en general todos y cada uno de los medios de comunicación introdujeron -y aun hoy siguen haciéndolo- la eclosion de una gran crisis -desatada por cierto mediante la caída de un único y concreto banco (Lehman  Brothers)-. Y bien, ¿no es cierto que, si de algún modo, en algún remoto lugar del planeta nadie se hubiera enterado de dicha "crisis global" esta, y sus consecuencias nefastas no se habrían producido? 

Hablamos ya de la globalización. Este sustantivo es a día de hoy el caldo de cultivo de todos y cada uno de los problemas y soluciones de nuestro mundo "desarrollado". ¿Que seria de las grandes economías sin la globalización?

Pues bien, la globalización no es a mi ver un problema en si, mas bien al contrario; sin embargo, al igual que la mayoría de las cosas, tiene usos beneficiosos para el conjunto de la sociedad y usos perjudiciales para gran parte de ella.

La globalización, conocida en su termino positivo no puede sino ayudar a mejorar y aumentar las relaciones interpersonales, siempre en un marco de respeto y tratando de conservar los aspectos propios de cada cultura; sin embargo si esta es usada con fines económicos la cosa cambia...

La globalización económica consiste en la interdependencia de todas las economías del planeta. Esta dependencia  tiene cómo no sus consecuencias: las empresas y gobiernos generan una enorme cantidad de riqueza; sin embargo, se exponen a la posibilidad de grandes baches económicos. Al depender unas de otras, las empresas son mucho mas fáciles de controlar y, de este modo, llegado el caso, la economía es moldeable por aquellos que controlan las principales empresas del planeta.

Entramos ahora en un problema de valores morales: ¿es ético manejar la economía mundial? ¿es ético que algunos individuos sean quienes controlen los mercados desde la cima de unas pocas empresas? ¿es ético que ciertas personas traten de buscar beneficio económico a cambio de devaluar el nivel de vida de la mayor parte de la población? Si bien las respuestas parecen claras, no menos clarificante son las cantidades de dinero que esta clase de actuaciones poco éticas generan.

Mi opinión, humilde y probablemente poco original es entonces que esta llamada crisis económica no es sino una crisis de valores morales, valores que faltan en una sociedad donde el primer y único objetivo es el beneficio, cueste lo que cueste; a cualquier precio.

Alp.

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