El tiempo es lo mas preciado y codiciado en nuestro mundo; incluso se han creado ya "bancos de tiempo", ¡Que maravilla!. Pero la realidad es otra; si económicamente estamos en crisis, la crisis del tiempo ya empezó hace décadas, cuando decidimos que este bien tan codiciado era mas importante que nuestra propia vida. Y es que nuestra vida gira en torno a tiempo: nos cambiamos de casa para "tardar" menos en llegar a trabajo, compramos un coche para "llegar" mas rápido al centro comercial o viajamos en avión para evitar horas y horas de viaje... ¿Lo ves ahora?: el tiempo es oro, amigo; y sin embargo, por mucho que tratamos de ahorrar tiempo siempre andamos gastando por aquí y por allá.
Ni que decir tiene que en nuestra sociedad, en nuestra vida, la "paciencia", -esa palabra ya casi olvidada- es algo del pasado; ¿Para qué esperar si lo puedo tener ahora; al momento,"right here and right now". Pues eso, que ni el amor se libra de estas cosas: ya nos cuesta esperar hasta para los sentimientos; si no es aquí y ahora supone una decepción: si no consigo mi objetivo en poco tiempo perderé el interés. Así funcionamos a día de hoy en una sociedad tan avanzada que no puede permitirse el lujo de esperar.
Quizás no haya suficiente tiempo para todo, pero deberíamos replantearnos qué es y para qué queremos nuestro tiempo; yo al menos no quiero pasar mi vida tratando de ahorrar en algo tan sumamente necesario. Sin tiempo; sin espera, todo pierde su valor. Cuanto mas nos acostumbremos al hecho de tener algo al momento, menos lograremos valorarlo; y esto si que es algo sumamente peligroso.
ALP
No hay comentarios:
Publicar un comentario