Día a día escuchamos en los medios cómo en un lugar u otro se dan revoluciones, nos dicen que somos libres, que podemos hacer lo que queramos, pero sin embargo esa libertad solo es tal cuando no se hace lo que el resto opina que es normal; es una libertad condicionada: ¿de qué sirve que te digan que eres libre, si luego se mira mal a aquel que piensa distinto? Es una libertad creada por y para las multitudes. Tengo la impresión de que cuanto mas libres nos dicen que somos, en realidad menos libertad tenemos; quien no haga lo que el resto queda apartado, pero esto no creo que sea nada nuevo, lo nuevo es que desde la publicidad se nos apacigüe, se nos tranquilice asegurándonos que somos libres, que nosotros somos dueños de nuestras vidas. Se trata de convencer a los sujetos de que su frustración personal no es nada, de que en realidad hacen lo que ellos quieren, y que cambian las cosas por si solos. Aquí dejo algunos anuncios que me dan mucho miedo...
ALP
ALP
No hay comentarios:
Publicar un comentario